Wright Morris (1910 – 1998)

En memoria de Stephen Arkin (1942 – 2020)

Exposición Wright Morris

Horario de la Exposición: lunes a viernes de 17:30-20:30h

Inauguración: jueves 3 de febrero a las 20:00h

Durante el mes de febrero tendremos el privilegio de disfrutar del trabajo de uno de los grandes fotógrafos del siglo pasado.

Esta exposición no habría sido posible si no es gracias a la generosidad de José Caruncho que nos ha cedido una muestra importante de su colección personal, las copias originales de Wright Morris.

Además, acompañando a las fotos de Morris, se presentan dos fotografías del propio José Caruncho como son: Homenaje a Wright Morris nº 1 (1988) y el retrato que le hizo a Morris en una de sus visitas a Galicia.

Y finalmente se incluye el retrato de Wright Morris que le hizo el fotógrafo Jim Alinder

Wright Morris nació en el estado de Nebraska en 1910 y murió en California en 1998. Su madre falleció pocos días después de su nacimiento y su vida transcurrió junto a su padre, su niñera y su tíos. Vivió en diferentes ciudades y pueblos del estado de Nebraska, viajó por Estados Unidos, Chicago y California, donde se graduó en el Ponoma College. Posteriormente viajó a Europa donde se inició en la fotografía tras adquirir una cámara Rolleiflex y a su regreso decidió dedicarse a la escritura.

Morris fue uno de los grandes escritores americanos de su tiempo, publicó 33 novelas y fue galardonado dos veces con el Premio Nacional de Literatura Americana. Saul Bellow, escritor canadiense-norteamericano contemporáneo de Morris, afirmó en su discurso de recogida del Premio Nobel de literatura en el año 1976, que otros se lo merecía más que él, como Wright Morris…

Otra faceta de su trabajo fue la de fotógrafo. Desde mi punto de vista, podríamos decir que Wright Morris es el sucesor de aquellos fotógrafos que Roy Stryker (director de la agencia Farm Security Administration) seleccionó para fotografiar las consecuencias que la Gran Depresión de la década de los años 30, causó en el mundo rural americano. Así, sus fotografías fueron comparadas con las Walker Evans y Dorothea Lange, a pesar de que Morris no conocía los trabajos de estos autores.

Sus mejores imágenes las hizo en la década de los años 40, en la que le concedieron dos becas Guggenheim y en la que se publicaron sus dos primeros “foto-textos”: “Los habitantes” (1946) y “El hogar” (1948) y posteriormente llegó “El país de Dios y mi pueblo” (1968) gracias también a otra beca Guggenheim.

Las fotografías de Morris muestran la ausencia de los que no están ya, hacen visible lo invisible. La única fotografía de Morris en la que se ve una persona es la del tío Dudley, que se puede ver en esta exposición.

Desde el año 1962 a 1974 fue profesor de literatura inglesa en la Universidad Estatal de San Francisco. Allí fue compañero y amigo de Stephen Arkin, del cual hablaré un poco más adelante.

Y después de esta brevísima introducción a la figura de Wright Morris, me gustaría explicar brevemente el motivo de esta pequeña exposición:

En el año 1988 hice una colección de fotografías -21 en total- de Homenajes a mis fotógrafos predilectos. Esto se me ocurrió después de haber ido con mi mujer y unos amigos a la Photokina en Colonia dos años antes, quizá la feria más importante de novedades relacionadas con la fotografía. Allí había visto un montón de exposiciones fotográficas y descubrí muchas cosas que me hicieron cambiar mi concepción de la fotografía.

La colección de Homenajes, una vez terminada, se expuso en la Foto-galería EAF de José Abad y tuvo buenas críticas de historiadores de la fotografía como Lee Fontanella, Marie Loup Sougez y Gerardo Kurtz. Animado por esas críticas decidí enviar a los fotógrafos homenajeados que estaban vivos una colección completa de las 21 imágenes. Todos ellos me contestaron y me animaron a seguir trabajando, pero el comentario que hizo Wright Morris de uno de los dos Homenajes que a él le dediqué fue muy alentador, lo que me indujo a enviarle una copia. Todo esto ocurrió en el año 1988.

Pasados los años, concretamente en el año 2000, me llamó desde Pontevedra el arquitecto César Portela diciéndome que su amigo estadounidense Eddie Williams, quería conocerme. Así es que me puse en contacto con Eddie y éste a su vez me habló de que su colega y amigo Stephen Arkin, albacea testamentario de Wright Morris, tenía interés en conocerme ya que había encontrado la fotografía que yo le había hecho llegar años atrás a Morris.

En esa conversación, Eddie me comentó que en el verano de ese mismo año vendrían a La Coruña a impartir unas conferencias sobre literatura americana y que entonces sería un buen momento para conocernos. Llegó el día señalado y quedamos citados en el Hotel Hesperia. Asistí puntual como un clavo a la hora citada. Me recibieron César y Eddie, quién me aseguró que en unos momentos bajaría de la habitación Stephen Arkin. Así fue, me saludó como si nos conociéramos de toda la vida y me regaló un sobre con una sorprendente sorpresa, la fotografía original de los cubiertos firmada por Wright Morris, la que yo había tomado como referencia para mi homenaje. Realmente estaba emocionado. Desde ese momento mi amistad tanto con Steve como con Eddie fue creciendo con los años.

Así, gracias a ellos he podido ir dos veces a Estados Unidos. El primer viaje fue a New Mexico, donde expuse en un sala realmente lujosa y pude hacer fotografías y excursiones a sitios inolvidables reflejadas en mi libro De Pueblo Bonito a Taos Pueblo. En el segundo viaje que fue a California y donde visitamos principalmente la ciudad de San Francisco, Eddie nos tenía preparado un regalo muy especial el cual quedó reflejado en mi libro de fotografías For Days With El Capitan.

Las fotografías de Wright Morris que se muestran en esta exposición-homenaje son las que año tras año me ha ido regalando mi amigo Steve Arkin. Se trata de copias originales firmadas por el autor, que conservo y atesoro como uno de los regalos más especiales que me han hecho. Asimismo, incluyo el retrato de Wright Morris que le hizo el fotógrafo Jim Alinder, marido de Marie Street Alinde quien fué ayudante del fotógrafo Ansel Adams.

Finalmente, acompañan a estas obras dos fotografías mías: Homenaje nº1 a Wright Morris y el retrato que le hice a Steve encima del Dolmen Pedra da Arca en Vimianzo.

Como he indicado, se trata de una exposición dedicada a la memoria y también a la generosidad de mi amigo Steve Arkin, fallecido el pasado 6 de mayo de 2020. Una gran pérdida para todos aquellos que tuvimos la fortuna de conocerlo.

José Caruncho

A Coruña, 2022

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